Nutrición y VIH/Sida
 

Una buena alimentación es importante para todas las personas. Para quienes viven con VIH esta importancia es aún mayor, por varias razones:

  • Porque permite reforzar la respuesta inmunológica.
  • Para prevenir o compensar la p�rdida de nutrientes que puede producirse en caso de diarrea o infecciones intestinales.
  • Porque contribuye a minimizar los efectos secundarios de ciertos medicamentos.
  • Para fomentar una sensaci�n de bienestar.

    Estas son algunas recomendaciones generales para tener en cuenta, que más adelante iremos ampliando en esta misma sección:
  • Tomar abundante cantidad de líquidos (agua, jugos, infusiones, caldos) es importante para toda persona que vive con VIH y más especialmente para quienes toman Indinavir (Crixivan) ya que los líquidos favorecen la eliminación de este medicamento y ayudan a prevenir la formación de cálculos renales (piedras en los riñones) Se debe evitar tomar Indinavir con jugo de pomelo, ya que disminuye su absorción.
  • Las frutas y verduras de todo tipo y color, son fuente de vitaminas y antioxidantes beneficiosos para la salud y para el sistema inmunológico. Es bueno aprovechar las de estación, ya que además de tener precios más bajos, conservan mejor sus propiedades.
  • El yogur es un aliado de la salud porque aporta microorganismos beneficiosos para la flora intestinal, que compiten con los microorganismos que podrían ser perjudiciales.
  • El pescado, ya sea fresco o enlatado al natural, aporta ácidos grasos Omega 3, un tipo de grasas beneficiosas para el sistema inmunológico, el cardíaco, y para reducir el nivel de triglicéridos en sangre que suele estar elevado como efecto secundario de ciertos medicamentos contra el VIH. Otras fuentes de este tipo de grasas son las semillas de chía, el aceite de soja, las frutas secas (nueces, almendras, avellanas) y las cápsulas de aceite de pescado. En general a los argentinos nos cuesta consumir pescado, por su costo y por nuestros hábitos alimentarios. Como fuentes más económicas de Omega 3 podemos incorporar el jurel enlatado o las semillas de lino molidas mezcladas en caldos, sopas, leche o yogur, o espolvoreadas sobre verduras.
  • Es recomendable reemplazar las frituras por preparaciones al horno o a la plancha.
    El aceite, cuando se utiliza para condimentar, sin calentar ni freír, es un alimento saludable. Cuando se utiliza para la cocción se transforma en un tipo de grasas llamadas saturadas que son perjudiciales para la salud cardiovascular y para quienes tienen niveles de colesterol o de triglicéridos elevados.
  • Mejorar el consumo de lácteos en todas las edades es importante para prevenir la osteopenia y la osteoporosis. La osteopenia consiste en la perdida de minerales en los huesos. En la osteoporosis esta pérdida es mayor y causa que los huesos se tornen porosos, quebradizos y más propensos a las fracturas. Ambas situaciones son más frecuentes entre las mujeres, especialmente después de la menopausia, y entre las personas que viven con VIH.

    Para aprender más sobre el tema, o ante la recomendación médica de hacer una “dieta sana o equilibrada”, lo ideal es consultar con un/una nutricionista, en lo posible especializado en VIH/SIDA. En caso de adelgazamiento en forma involuntaria, sobrepeso, obesidad, o niveles elevados de triglicéridos o de colesterol en sangre esta consulta es fundamental.

    Mejorar nuestra alimentación es importante desde las primeras etapas de la infección. En todos los casos, para que alimentarnos siga siendo un momento grato y no se transforme en una obligación desagradable, este cambio siempre debe ser gradual y adaptado a nuestros gustos y hábitos.

    Tenemos que tener en cuenta que aún pequeños cambios en nuestros hábitos alimentarios pueden contribuir a mejorar nuestra salud y nuestro estado nutricional.

    Sección nutrición
    Lic. Aurelia Fernández Acevedo
    Nutricionista especializada en VIH/SIDA
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